Un proceso de deportación es una experiencia angustiante, pero también es un proceso más complejo de lo que muchas personas creen. Por eso, si usted recibe una notificación para comparecer ante un juez de inmigración, no debe asumir que su tiempo en los Estados Unidos ha terminado. Por el contrario, es el momento de activar su defensa legal.
¿En qué consiste el asilo?
Si usted teme por su integridad o la de sus seres queridos si vuelve a su país de origen, el asilo puede ser una solución para usted. Sin embargo, es de absoluta importancia demostrar que usted ha sido víctima de persecución o un miedo tangible de sufrirla por cuestiones como su raza, religión, opinión política o por pertenecer a un grupo social particular.
Dentro de esta protección, existen tres niveles diferentes:
- Asilo: Ofrece un camino hacia la residencia permanente (Green Card).
- Suspensión de remoción (Withholding of Removal): Una protección más difícil de obtener, pero que impide que el gobierno lo envíe a su país.
- Convención contra la tortura (CAT): Esta defensa aplica para casos donde el riesgo de tortura es inminente.
Recuerde que en los casos de asilo, los plazos son estrictos. Por esta razón, usted debe presentar su solicitud dentro del primer año de su llegada.
La importancia de un abogado con empatía
Un problema migratorio puede incrementar el estrés en su vida y poner todo lo que ha conseguido en riesgo. Pero no tiene por qué enfrentar ese proceso solo. Un abogado especializado en migración y con la empatía necesaria para conocer su historia es un gran aliado durante estos momentos de incertidumbre.
