Si el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) detuvo a su familiar en Kentucky, necesita respuestas rápidas. Para apoyar a su ser querido en el proceso de obtener la libertad, es fundamental conocer estos cinco aspectos clave.
ICE establece la fianza inicial
ICE decide si le otorga una fianza a su familiar y fija la cantidad inicial. No todas las personas detenidas califican para este beneficio. El mínimo legal es de $1,500 dólares, pero el promedio oscila entre $5,000 y $10,000 dólares. No hay límite superior por lo que la fianza puede ascender hasta $20,000 o más.
Solicitar una audiencia de fianza
Si ICE niega la fianza, fija un monto imposible de pagar o simplemente tarda demasiado en establecer la fianza, usted debe actuar de inmediato. El detenido, o en su representación su abogado, tiene el derecho de solicitar una audiencia de fianza al presentarse frente a un juez de inmigración. El juez revisará el caso para decidir si su familiar merece la libertad condicional.
Demostrar que el detenido no se fugará
Al presentar su caso ante el juez,el detenido debe prepararse con evidencia sólida, cartas de apoyo y pruebas de lazos comunitarios. El gobierno intentará desacreditar sus argumentos, un abogado de inmigración puede defender su caso. Si no se demuestra que su familiar no es un peligro para la sociedad ni un riesgo de fuga, el juez negará la solicitud.
Solicitar una reducción del monto de fianza
El detenido o su abogado tiene el derecho de pedirle al juez que baje la fianza fijada por ICE. Sin embargo, este paso conlleva riesgos. El juez puede reducir el precio, mantener la misma cifra, aumentarla o cancelar la fianza por completo.
Quién puede ser el patrocinador
Para pagar la fianza, necesita un patrocinador oficial. Esta persona debe demostrar que es ciudadana estadounidense o residente legal permanente. Una organización sin fines de lucro autorizada o un bufete también pueden asumir este papel para realizar el pago ante el gobierno.
Busque ayuda legal cuanto antes
Enfrentar el sistema de inmigración sin apoyo aumenta el riesgo de deportación. Un abogado con experiencia prepara la evidencia correcta, argumenta con firmeza ante el juez y evita errores costosos. La asesoría profesional protege los derechos de su familiar y mejora las posibilidades de que regrese a casa.
